Aprender jugando

¿Qué es Minecraft?

marzo 09, 2018



La primera vez que supe de él fue hace unos años, al poco de haberse lanzado, y empezaba a convertirse en una sensación. Es un videojuego que a pesar de no poseer unos gráficos muy elaborados ha alcanzado una gran popularidad, pues ofrece un mundo lleno de posibilidades. El mundo de Minecraft es infinito y se basa en bloques, pero sobre todo es dinámico. Controlas un personaje y aunque posees una visión del  juego algo limitada, al ir caminando por el mundo puedes descubrir un sin número de cosas, como animales, poblados de personas, acontecimientos naturales (cuevas, volcanes, fallas…), pero lo más interesante de todo es que deberás ir recogiendo distintos materiales para poder avanzar en el juego y así construir nuevos objetos o mejorar aquellos que ya tengas.
Minecraft + Educación 
Años después, me había olvidado por completo del juego hasta que inicié mi trabajo en una escuela. Allí lo volví a ver una vez más, pero ahora como una herramienta que contribuye en distintas asignaturas. Habían desarrollado una versión de este juego exclusivamente para el entorno educativo con distintas modalidades que promueven principalmente la creatividad. Minecraft Edición Educativa propone varios recursos paras trabajar ciertas materias, tales como química, historia y hasta programación, así como también Scholastic propone algunas ideas para hacer uso de este juego en el salón de clases:
-          Ciencia: Ya sea que esté creando un recorrido en 3D por el corazón humano o midiendo el efecto de la gravedad en la arena, Minecraft puede usarse para enseñar conceptos científicos y realizar experimentos.
-          Matemáticas: Conceptos como fracciones se pueden modelar en 3D para que los estudiantes vean los resultados de la subdivisión de 100 pies cuadrados de terreno. Los niños pueden aprender sobre estructuras, formas y ángulos al construirlos de primera mano.
-          Historia: los estudiantes pueden participar en simulaciones recreadas de eventos famosos o participar en el descubrimiento de civilizaciones e historia antiguas que cobran vida en una realidad virtual.
-         -Arte y arquitectura: se pueden usar herramientas y técnicas de construcción sofisticadas para diseñar estructuras y paisajes, lo que permite al usuario desarrollar habilidades traducibles al modelado 3D en el mundo real.
-         Economía: en el modo multijugador, los jugadores pueden crear economías complejas, abriendo sus propias tiendas para vender productos. En poco tiempo, están aprendiendo conceptos como oferta y demanda.
-          Tecnología: Redstone permite a los jugadores construir componentes de circuitos desde cero y diseñar modelos de trabajo complejos de cualquier cosa, desde un interruptor de luz hasta una calculadora o una súper computadora.

Si deseas conocer más sobre este juego y todos los usos que puede llegar a tener dentro del aula, te invito a que visites su página oficial Aquí.




Aprender jugando

Gamificación: aprendizaje basado en juegos en el aula

febrero 13, 2018


Actualmente, la sociedad  demanda constantemente métodos innovadores que contribuyan a un mejor proceso de enseñanza/aprendizaje. Educar hoy en día no es solo seguir las pautas establecidas en el currículum educativo de cada país, sino que conlleva además a la búsqueda de recursos y herramientas, especialmente digitalizados, que motiven a los estudiantes dentro del salón de clases. Estos son numerosos, entre los cuales se pueden mencionar los blogs, wikis, flashmobs, cazas del tesoro, infografías, etc. que se emplean de forma dinámica por los docentes que tratan de aportar un nuevo aire a la metodología de las aulas (Marín-Díaz, 2015).

Uno de los recursos tecnológicos que ha estado tomando protagonismo en las aulas es la gamificación, pero ¿qué es la gamificación? No es simplemente dejar que los niños utilicen un videojuego educativo en medio de la clase, la gamificación en educación consiste primordialmente en aplicar conceptos y dinámicas propias del diseño de juegos que estimulan y hacen más atractiva la interacción del alumno con el proceso de aprendizaje, con el objetivo de que éste consiga adquirir de forma adecuada determinados resultados. Hace uso de la predisposición natural del ser humano hacia la competición y el juego para hacer menos aburridas determinadas tareas que, gracias a estos métodos, pasan a ser realizadas de forma más dinámica y efectiva.

Aquí un corto vídeo que explica de manera más sencilla qué es la gamificación.



¿CÓMO APLICARLO EN EL AULA?


Aula Planeta propone siete consejos para poder gamificar un salón de clases:

1. Define un objetivo claro. Establecer qué conocimientos o actitudes quieres que tus alumnos adquieran o practiquen mediante el juego. Puede ser una asignatura completa, los contenidos de un trimestre o un tema concreto que se les resiste.

2. Transforma el aprendizaje de capacidades y conocimientos en juego. Debes ser capaz de plasmar el proceso de aprendizaje tradicional en una propuesta lúdica y divertida.

3. Propón un reto específico. Una de las preguntas esenciales cuando se encara por primera vez un juego es: “¿Qué tenemos que conseguir?”. Igual que tú, como docente, debes tener claro el objetivo didáctico del juego, tus alumnos deben estar al tanto de cuál es el objetivo lúdico del juego y qué tienen que hacer para lograrlo. A veces se tiende a complicar los juegos hasta tal punto que se diluye el destino final de los mismos. Céntrate en un reto concreto y motivador, explícaselo a tus alumnos y tenedlo siempre presente antes, durante y tras el desarrollo del juego, para analizar cómo ha sido la experiencia, detectar aciertos y errores y aprender para la próxima sesión.

4. Establece unas normas del juego. Crea unas normas concisas, revísalas una a una con tus alumnos para que estén claras y observa siempre su cumplimiento por parte de todos los participantes en el juego.

5. Crea un sistema de recompensas (badges). La recompensa es parte fundamental del juego. De hecho, hay sistemas de gamificación que se basan únicamente en establecer puntuaciones o premios que se aplican en el desarrollo tradicional de la clase y que sirven para valorar la adquisición de contenidos pero también los comportamientos, la capacidad de trabajo en equipo, la participación en en aula, los trabajos extra.

6. Propón una competición motivante. Una sana competencia es parte indispensable del juego. No es necesario el enfrentamiento directo e individual, puedes optar por juegos cooperativos en los que los participantes tendrán que colaborar y aportar de diversas maneras para lograr la recompensa final.

7. Establece niveles de dificultad creciente. El funcionamiento de un juego se basa en el equilibro entre la dificultad de un reto y la satisfacción que se obtiene al superarlo. Por eso, conforme el alumno avanza y practica, el nivel de dificultad debe ir en aumento para adaptarse al dominio que ha ido adquiriendo. De este modo se mantendrá la tensión reto-superación y, por lo tanto, la motivación del estudiante para seguir jugando y superándose.


Para finalizar les dejo este Link con varias herramientas para gamificar un salón de clases. 


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